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Sexto día de campaña para las municipales en Barcelona. En su atiborrada agenda de campaña, el alcaldable por el PP, Josep Bou, tiene dos horas reservadas, justo entre una comida de trabajo y una rueda de prensa sobre movilidad, para acudir a un domicilio particular para darse a conocer y debatir con potenciales votantes. Es «Bou en tu casa», uno de los actos que los populares están fomentando y que parece que al candidato popular le está dando buenos resultados.

Éste es un ejemplo más de cómo las nuevas formas de hacer campaña se están colando en la carrera por el 26-M. Con un diagnóstico del estado de la ciudad bastante similar entre las formaciones, unos posicionamientos muy claros y una ciudadanía harta de la política tradicional, los alcaldables se aferran a conquistar votos acercándose a los posibles votantes desde sus redes sociales -donde no paran de publicar contenidos- y también con nuevos estilos que dejan arrinconado al mitin de toda la vida.

Manuel Valls, candidato arropado por Ciudadanos, también está jugando en esta línea. Con sus propuestas conocidas desde hace días, ayer presentó cuatro manifiestos de apoyo de la sociedad civil para intentar acercarse a diferentes sensibilidades políticas. Valentí Puig, Fernando Savater, Àstrid Barrio, Ignacio Vidal-Folch, Albert Boadella, Félix de Azúa o Félix Ovejero, entre otros firmaron. Además, el exprimer ministro sigue con sus improvisados «streetmeetings» a pequeña escala que, eso sí, hoy dejará de lado para celebrar su acto central de campaña por todo lo alto.

Por su parte, Jaume Collboni, del PSC, es otro de los acaldables que ha tirado de actos de campaña diferentes, en los que en vez de dar discursos a los afines estos le dan una dosis de energía electoral. Anteayer, precisamente, participó en un acto a primera línea de mar organizado por Compromís per Barcelona, una plataforma de apoyo que también tiene un manifiesto de apoyo con más de 500 firmas, algunas de ellas conocidas.

Actos contra los «lobbies»
La propia alcaldesa, Ada Colau, candidata a la reelección, también lleva semanas con sus nuevas formas. Por un lado, con su faceta «youtuber», que arrancó para intentar llegar más directamente a los barceloneses, sin ruido de fondos ni grandes eventos. O con el protagonismo que está dando a la música en campaña: si hace cuatro años BComú sorprendió con la canción del «run run» de Colau ahora ha estrenado la rumba «Filla del Guinardó», que glosa la figura y la trayectoria de la candidata con la voz de Nacho Vegas, Andrea Motis, Miqui Puig o activistas, entre otros.

No menos novedoso es el mítin que los comuns celebraron ayer, bajo el título de «Barcelona vs. lobbies», para plasmar el mensaje que durante todo el mandato ha querido trasladar el gobierno de Colau y que estrenó un «nuevo» eje de campaña que va mucho más allá de las políticas de seguridad, vivienda o ecología, entre otros.

Los partidos independentistas también tienen sus singularidades de campaña. ERC mantiene sus «Off the record», que es como se conoce a los encuentros informales entre periodistas y políticos y que los republicanos han transformado en un rato entre candidatos y militantes con cervezas de por medio. Su número dos, la excomuna Elisenda Alamany, los está protagonizando junto a líderes de la formación.

Además, Junts per Catalunya (JpC), con su líder Quim Forn encarcelado, pudo participar ayer en su primera entrevista en directo de campaña, por videoconferencia y desde la cárcel de Soto del Real para ElNacional.cat. Desde allí defendió que la unilateralidad no se puede descartar, aunque «no es el momento» de aplicarla.Original Article


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admin

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