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El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC por sus siglas e inglés) adscrita a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha emitido un comunicado en el que explica que una tormenta solar impactará de forma inminente contra la Tierra entre este miércoles y el jueves. La alerta se publicó este lunes después de que el pasado día 10 de mayo los expertos localizaran una serie de tres eyecciones de masa coronal (CME por sus siglas en inglés) que anticipaban la tormenta solar.

«Se espera que los primeros dos eventos de CME lleguen el 15 de mayo y se anticipa que la tercera CME llegue la segunda mitad del 16 de mayo», avisan desde el SWPC. En concreto, en Estados Unidos están vigentes dos tipos de alerta: una menor (catalogada como G1) entre el 15 y el 17 de mayo y otra «moderada» (G2) que se espera se produzca el 16, el día pico de intensidad del suceso.

La Agencia Espacial Europea (ESA) también ha confirmado en sus redes la inminente tormenta solar tanto a través de las redes sociales como de su página web.

The Earth is experiencing a geomagnetic storm. Follow the evolution of the Kp index describing the level of geomagnetic activity (currently Kp=6 – high activity) using https://t.co/vey8BqTRee #spaceweather #solarhazards pic.twitter.com/npWpLITkcV— ESA Space Weather (@esaspaceweather)

14 de mayo de 2019Colapso de los filamentos
El Sol tiene ciclos de 11 años en los que se dan mínimos y máximos de actividad. En este momento nos encontramos en un mínimo solar, situación que se prevé que cambie en 2024, cuando nuestra estrella llegue a un máximo, produciéndose un aumento de manchas solares. «Pero que sea un mínimo no significa que el Sol esté parado», explica al respecto Javier Rodríguez-Pacheco, catedrático de astronomía y astrofísica en la Universidad de Alcalá (UAH) y experto en tormentas solares. «En periodo de mínimos hay un porcentaje menor de este tipo de sucesos, pero eso no significa que no ocurran», incide. Tampoco es seguro que el máximo se producza en la citada fecha: los últimos ciclos de nuestra estrella han sido poco comunes, alargándose en el tiempo los mínimos y registrando periodos máximos menos fuertes de lo normal.

Por ello no es tan raro que los investigadores vieron el pasado 10 de mayo cómo los filamentos solares -que se forman en bucles magnéticos que mantienen masas de gas denso y relativamente frío suspendidas por encima de la superficie del Sol- colapsaron, un suceso que ocurre cuando el campo magnético cercano se vuelve inestable. Las explosiones resultantes, que ocurren a menudo lejos de las regiones observadas, se llaman llamaradas de Hyder -llamadas así en honor a Charles Hyder, quien publicó estudios de tales eventos en 1967-. En esta ocasión, la ubicación del origen de los CME se dio en la región 2471, según informan desde el SWPC.

Tras esa llamarada, las partículas con una intensa carga magnética procedente de la gigantesca llamarada solar salen despedidas al espacio y pueden chocar contra nosotros. Sin embargo, la mayoría de las veces, nuestro campo magnético actúa de escudo protector, deformándose y provocando impresionantes auroras boreales.

Pero los sucesos extremos de este tipo pueden producir fuertes tormentas solares que atraviesan el campo magnético y dañan los sistemas eléctricos y de radio, como ocurrió en 1859 el famoso evento Carrington -donde quedó seriamente dañada la red de telégrafo- o el de 1989 en Canadá -donde Quebec se quedó sin luz durante un día-. Para esta ocasión los expertos del SWPC quieren mandar un mensaje de tranquilidad a la población afirmando que no se esperan apagones eléctricos o daños significativos por esta ola de tormentas solares.

Lo que sí podrán verse son auroras polares a latitudes poco usuales. De hecho, medios locales han reportado que estas impresionantes luces celestes han sido registradas en la madrugada de este martes en ciudades como Nueva York o Michigan.

Unedited pictures from last night's Northern Lights party at Lily Pond in Hancock Township, MI around 3am. #AuroraBorealis #NorthernLights #KeweenawPeninsula #Aurora #StormHour #PureMichigan pic.twitter.com/wZAlA44Tdk— Isaac (@ID_Photo_Graphy)

14 de mayo de 2019¿Puede producir daños en Europa?
Aunque la alerta está vigente para Estados unidos, ¿este evento podría tener consecuencias para Europa y, más concretamente, para España? Rodríguez-Pacheco explica a ABC que nuestro continente está más protegido por su ubicación, a latitudes más pegadas al ecuador; y por el tipo de redes, mucho menos gigantescas de las construidas en EE. UU. y Canadá, por ejemplo.

«En España no debemos preocuparnos. En altitudes norte, a la altura de los países nórdicos, puede que se registren auroras boreales, pero aquí solo se han registrado durante el evento Carrington», afirma. Así que, de momento, tranquilidad a pesar de la tormenta solar que arrecia.Original Article


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admin

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