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La división del voto en la derecha penalizará sus resultados en las elecciones generales del 28 de abril. El sistema de reparto de escaños, la ley d’Hondt, prima a los partidos con mayor número de votos y penaliza a las formaciones pequeñas. Pablo Casado directamente ha pedido a Vox que no se presente en las circunscripciones con menos de seis escaños, puesto que los votos al partido de Santiago Abascal serán insuficientes para lograr representación y, al mismo tiempo, restarán posibilidades a los populares de mantener sus escaños. En total, suponen 103 asientos, casi un tercio del Congreso, repartidos en 26 provincias y las dos ciudades autónomas, la mitad de España.

Un ejemplo cercano del caso de las opciones de Vox en esas provincias es el caso de Ciudadanos en las pasadas elecciones. Entre todas esas circunscripciones, el partido de Albert Rivera solo consiguió tres diputados en 2016, a pesar de ser la cuarta fuerza más votada en el conjunto de España. Los obtuvo en Cantabria, Castellón y Valladolid, donde fue la cuarta formación con más votos. Ni siquiera le sirvió quedar tercero en Ávila, Salamanca, Segovia para conseguir escaño.

Esta es la situación de las provincias que reparten cinco o menos escaños, según los resultados de las pasadas elecciones generales. Las encuestas predicen que el color de las papeletas será muy diferente, aunque el precio, el número de votos, para obtener representación no será muy distinto debido a la escasa variación del censo electoral en tres años y suponiendo una participación similar:

Andalucía

Huelva (5 escaños)

En las pasadas elecciones, el último escaño necesitó casi 40.000 papeletas, el 16% de los votos. Se lo llevó Podemos. PP y PSOE consiguieron dos cada uno. El PSOE fue el partido más votado en la provincia. Si hubiera habido un escaño más a repartir, habría sido para el PSOE, al precio de casi 30.000 votos. En las elecciones andaluzas de 2018, Vox obtuvo poco más de 17.000 papeletas en Huelva, el 8,3% de los votos. Entonces le valieron uno de los 11 escaños que se repartían, pero sería insuficiente en unas generales.

Jaén (5 escaños)

En Jaén la situación es idéntica a Huelva. El último escaño repartido fue para Podemos, que necesitó casi 53.000 votos, el 14% de los votantes. Dos escaños fueron para PSOE, el más votado, y otros dos para el PP. El PSOE habría sido el ganador de un hipotético sexto escaño, para el que tenía preparados más de 46.000 votos. En las elecciones andaluzas del pasado año, Vox no llegó al 9% de los votos.

Aragón

Huesca (3 escaños)

El último escaño en Huesca fue para Podemos. Le costó más de 22.000 votos, el 19% de los votantes. PP, el partido más votado, y PSOE lograron también uno cada uno. Ni siquiera un hipotético cuarto escaño hubiera acabado en manos de Ciudadanos, puesto que habría sido para el PP.

Teruel (3 escaños)

Todos los escaños se repartieron entre PP (2) y PSOE (1). El último diputado lo logró el PP al precio de un 20% de los votantes. Ni siquiera Podemos, con un 16%, logró representación. Ciudadanos quedó lejos de poder disputar nada.

Cantabria

Cantabria (5 escaños)

Ciudadanos necesitó más de 48.000 votos (14%) para lograr un escaño, el último que se repartió. El PP, el partido más votado, consiguió dos. PSOE y Podemos, uno cada uno.

Castilla-La Mancha

Albacete (4 escaños)

En las pasadas elecciones, Ciudadanos no obtuvo representación a pesar de obtener el 15% de los votos con sus casi 32.000 papeletas. PP consiguió dos, mientras que PSOE y Podemos uno cada uno. El partido de Pablo Iglesias necesitó un poco más del 15% de los votos para conseguir el último escaño a repartir.

Ciudad Real (5 escaños)

Ni siquiera Podemos consiguió escaño en Ciudad Real a pesar de tener más de 37.000 votos, el 13% de las papeletas. El último escaño valía más de 40.000 votos, y lo logró el PP, que obtuvo tres, mientras que el PSOE se llevó dos.

Cuenca (3 escaños)

Muy lejos quedaron Podemos y Ciudadanos de poder lograr asiento en una provincia donde tan solo se reparten tres escaños. Dos consiguió el PP y uno el PSOE. El tercer diputado, que lo ganó el PP, necesitó lograr el 23% de los votos. Tanto Podemos como Ciudadanos quedaron por debajo del 14%.

Guadalajara (3 escaños)

Más cerca estuvo Podemos de lograr un escaño en Guadalajara, pero ni siquiera obtener el 18% de los sufragios fue suficiente. El último asiento repartido, conseguido por el PP, necesitó el 20% de los votos. Los populares lograron dos diputados y uno los socialistas.

Castilla y León

Ávila (3 escaños)

El 19% de los votos costó ganar el último de los tres escaños repartidos en Ávila. Lo ganaron los socialistas, mientras que los populares se llevaron los dos primeros. De nada sirvió a Ciudadanos quedar tercero en la provincia.

Burgos (4 escaños)

Ni con el 15% de los sufragios logró Ciudadanos representación en Burgos. El listón quedó en el 17%, que le valió a Podemos para conseguir el cuarto escaño a repartir. PP logró dos mientras que el PSOE se llevó uno.

León (4 escaños)

La misma situación que en Burgos se vivió en León. Podemos, con el 18% de los votos, se llevó el cuarto escaño. PP logró dos y el PSOE uno. De haber conservado la circunscripción el quinto diputado que perdió por población respecto de las anteriores elecciones, habría sido para el PP, no para Ciudadanos, que se quedó en el 13% de los votantes.

Palencia (3 escaños)

Bipartidista desde la Transición, dos escaños fueron para el PP y otro para el PSOE. El último asiento a repartir, que logró el PP, se asignó por el 23% de los votos, y ni Podemos ni Ciudadanos llegaron al 15%.

Salamanca (4 escaños)

Los votos a Ciudadanos, tercera fuerza, y Podemos fueron inútiles en una provincia donde todos los escaños se repartieron entre PP (3) y PSOE (1). El último asiento fue para un diputado popular, aunque el cabeza de lista de Ciudadanos, con el 16% de los votos, estuvo cerca de arrebatárselo.

Segovia (3 escaños)

El 21% de los escaños necesitó el PSOE para ganar el tercer y último escaño a repartir en Segovia. Los dos primeros fueron para el PP. Como en Salamanca, los votos a Ciudadanos, tercera fuerza, y Podemos fueron inútiles.

Soria (2 escaños)

Con solo dos escaños a repartir, no hay premio para el tercero. El 26% de los sufragios costó ese segundo escaño, logrado por el PSOE. Imposible para Podemos y Ciudadanos. Incluso el PP estuvo más cerca de arrebatárselo y llevarse los dos diputados de Soria.

Valladolid (5 escaños)

Ciudadanos logró representación a pesar de ser la cuarta fuerza en Valladolid. Con el 16% de los sufragios, se llevó el último escaño a repartir. Dos consiguió el PP, y PSOE y Podemos uno cada uno.

Zamora (3 escaños)

De nada sirvió a Podemos lograr el 20% de los votos, ni a Ciudadanos el 17% en una provincia donde solo se reparten tres escaños. Incluso el PP, primera fuerza, estuvo más cerca que ellos de arrebatar al PSOE, que obtuvo el 24% de los sufragios, el último escaño repartido y hacer pleno en Zamora.

Cataluña

Lérida (4 escaños)

El PP logró por poco un escaño, el último a repartir. Se lo arrebató al PSOE por menos de dos mil votos. Ciudadanos, sexta fuerza, no tuvo ninguna posibilidad en una circunscripción con cuatro escaños a repartir para tantos competidores, partidos independentistas incluidos.

Extremadura

Cáceres (4 escaños)

Otra de las provincias bipartidistas desde la Transición, siguió fiel a su tradición y repartió sus escaños entre PP, el más votado, y PSOE. Obtener el 14% de los votos no sirvió de nada a Podemos puesto que el último escaño, que ganaron los socialistas, costó el 16% de los sufragios.

Galicia

Lugo (4 escaños)

Podemos logró el último escaño a repartir, el cuarto. Necesitó el 17% de los votos. El PP se quedó a 2.000 votos de arrebatárselo. Finalmente los populares se tuvieron que conformar con dos, mientras que los socialistas se llevaron uno.

Orense (4 escaños)

En Orense, a diferencia de Lugo, el PP sí logró ese tercer escaño, en detrimento de Podemos, que se quedó sin representación a pesar de lograr el 16% de los votos. El PSOE solo consiguió uno.

Navarra

Navarra (5 escaños)

PP y Ciudadanos se unirán a UPN en Navarra para sortear la fragmentación del voto. De haberlo hecho en las anteriores elecciones no habría cambiado el reparto de escaños, debido al poco peso del partido naranja. Podemos habría seguido llevándose el quinto escaño. La formación morada consiguió dos en total, los mismos que PP-UPN, el más votado. Otro se llevó el PSOE. EH-Bildu, cuarta fuerza en votos, no consiguió escaño.

País Vasco

Álava (4 escaños)

Como en el caso de Lérida, otra provincia con pocos escaños a repartir entre tantos partidos fuertes, con PNV y EH-Bildu también en liza. Podemos, PP, PNV y PSOE lograron un asiento cada uno. El corte quedó en los socialistas, con el 16% de los sufragios.

La Rioja (4 escaños)

Lograr el 14% de los sufragios fue inútil para que Ciudadanos obtuviera algún escaño en La Rioja. El último asiento a repartir, logrado por Podemos, necesitó el 17% de las papeletas. Dos diputados consiguió el PP, la fuerza más votada, y uno el PSOE.

Comunidad Valenciana

Castellón (5 escaños)

Ciudadanos sí logró representación por Castellón a pesar de ser la cuarta fuerza. Se llevó el último escaño a repartir. Para lograrlo necesitó el 15% de los votos. El PP logró dos, y Podemos y PSOE uno cada uno.

Ceuta y Melilla

Ceuta (1 escaño) y Melilla (1 escaño)

Un escaño para cada ciudad autónoma para el partido más votado. Tanto en Ceuta como en Melilla el PSOE quedó lejos del PP. Todo dependerá de si los votos a Vox dejarán al PP sin primer puesto.Original Article


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